La mala situación económica del Centro Asturiano de La Habana hizo que en junio de 2005 se planteara la fusión por absorción con el Grupo. Se alcanzó un acuerdo de once puntos que preveían la realización de una auditoría, la información de los estatutos sociales, una regulación de personal, la demostración del número de socios, el compromiso de que no se admitirían más socios dados de alta con posterioridad al 23 de junio de 2005, la integración de los socios del Centro como socios de número del Grupo, la pérdida de la antigüedad de los socios del Centro, la adopción de las cuotas grupistas, el cese de los directivos del Centro nada más culminarse la fusión, la adopción de la junta directiva grupista como órgano de gobierno, el mantenimiento del nombre del Centro en las instalaciones de Begoña y que los socios grupistas aprobaran la operación.
Los socios del Centro Asturiano dieron su aprobación en agosto de 2005, mientras que los grupistas no lo hicieron hasta el 30 de enero de 2006. Esa última asamblea fue la impugnada por Felipe Aller Celemín, asunto que ahora ha quedado resuelto. Tras esos acuerdos, el Centro superó un proceso concursal complicado en el que fue necesario vender parte de sus locales del paseo de Begoña, pero el Grupo ha elaborado un proyecto de inversiones en la finca de Mareo, en su momento calculado en 1.200.000 euros, que tras la fusión deberá abordar.





