Por eso, desde la asociación de Cabueñes La Pontina se ha impulsado esta plataforma, que pretende «informar y concienciar a los vecinos de la parroquia, y de todo el área urbano y rural gijonés del desastre medioambiental, paisajístico y urbanístico que representaría la ejecución de dicho plan, que prevé alturas de hasta seis plantas y un vial de cuatro carriles, de casi 50 metros, rompiendo el corazón de la parroquia». Cuando hablan de seis alturas se refieren los vecinos, en realidad, a cinco plantas más bajo, que es lo que alcanzará el inmueble más alto, mientras que hay otros doce previstos de cuatro plantas más bajo.
Según hizo público la plataforma en un comunicado, lucharán «para que se aplique rigurosamente la ley medioambiental y urbanística asturiana, estatal y europea», leyes que, en su opinión, «están siendo vulneradas». Por eso, han puesto el caso en manos de la abogada Olga Álvarez. Además, el colectivo ha solicitado entrevistas con la alcaldesa y con el concejal de Urbanismo. A ellos trasladarán su oposición al «muro de edificios, cuyo impacto visual y paisajístico afectará hasta en el entorno de la Universidad Laboral».





