Ochenta emigrantes asturianos de más de 65 años, con escasos recursos, y en su mayoría residentes en Cuba, Argentina y Venezuela, podrán visitar este año su tierra natal, a la que no han vuelto, como mínimo, en los últimos veinte años.
El número prácticamente dobla a los que el pasado año se beneficiaron de la llamada Operación Añoranza, un programa puesto en marcha por la administración asturiana en el año 2002 con el objetivo de facilitar el reencuentro de la población emigrante que lleva décadas sin retornar al Principado.
Frente a los 45 que se beneficiaron el pasado año de este programa, en 2008 serán 80 los que podrán visitar Asturias a finales de septiembre a lo largo de quince días, aunque en esta ocasión dispondrán de billetes de avión sin fecha cerrada para la vuelta, con el fin de posibilitar estancias más largas para aquellos que dispongan de familia.
Para pagar los billetes, la estancia y las actividades culturales y turísticas programadas, la Consejería de la Presidencia, Justicia e Igualdad, a través de la Agencia Asturiana de Emigración, ha dispuesto una partida de 244.000 euros, 120.000 euros más que en la pasada edición.
Estos datos han sido facilitados hoy por la consejera de la Presidencia, María José Ramos, en una conferencia de prensa en la que ha advertido de que se ha duplicado la oferta de plazas ante el aumento de la demanda registrada en los últimos años.
El pasado año se recibieron en la Agencia Asturiana de Emigración 120 solicitudes para participar en este programa.
Desde que se puso en marcha la Operación Añoranza-Asturias han sido 242 emigrantes y cónyuges mayores de 65 años los que han podido volver a visitar su región natal.
No obstante, según ha recordado la consejera de la Presidencia, desde la administración asturiana también se ha facilitado el acercamiento de jóvenes descendientes de asturianos a través del programa Alas, que concede 15 becas anuales para estudios universitarios en Asturias, y que también se financian otros diez billetes anuales para que otros tantos chicos puedan participar en campos de trabajo.
La Escuela de Asturianía también permite que 27 jóvenes descendientes de asturianos puedan participar durante 15 días en verano, a lo largo de tres años, en cursos de cultura y música tradicional para que luego puedan formar a otros jóvenes en sus ciudades de residencia.