
Patrimonio dispone ya del proyecto, que supondrá una inversión de «casi 600.000 euros». Sólo hay que llevarlo a la práctica, para lo que, antes, es necesario subsanar ciertos problemas de seguridad. Según la madre abadesa de las benedictinas, María Teresa Álvarez, ninguna empresa se atreve a subir al tejado.
Sobre el archivo
La parte de la cubierta que urge arreglar es la que da a las esquinas de Jovellanos y Águila y que está situada sobre el archivo del monasterio y el Archivo Histórico Provincial. Su deterioro hace que, cuando llueve, el agua se cuele hasta las celdas que las monjas tienen en esa parte del monasterio. Tal y como avanzó la madre abadesa, no bastará con retejar, sino que es necesario cambiar toda la cubierta.
La comunidad religiosa aguarda la obra desde, al menos, 2006. Fue entonces cuando detectaron los problemas y advirtieron de ellos a la responsable de la Consejería de Cultura, entonces Ana Rosa Migoya. Tanto ella como el que fuera director general de Cultura, Carlos Madera, se comprometieron a analizar los daños del tejado antes de 2007. Este equipo, no obstante, dejó la consejería sin llevar a cabo la obra, que heredan ahora los nuevos responsables.
Durante los últimos años, Las Pelayas han convivido con más intervenciones. A finales de 2002 concluyó el acondicionamiento de las fachadas del monasterio y de la iglesia, ambas del siglo XVIII. Esta actuación se completó al año siguiente, en 2003, con la restauración de la torre.
También, el Principado financió el arreglo de la cubierta y la linterna de la capilla del Santísimo. Y le siguió la obra del claustro.





