
Las reclamaciones de estos vecinos comenzaron de forma paralela a la demanda colectiva que la Federación de Vecinos de Langreo interpuso a la hullera por los daños materiales que se produjeron en los domicilios de las calles más cercanas al lavadero de Modesta, de donde salió el humo tóxico. Finalmente fueron 96 familias las que cobraron la indemnización por daños materiales. La empresa minera aportó a cada familia un total de 200 euros por los daños sufridos en sus domicilios, a los que hay que sumar la cantidad de 160 euros por persona, en concepto de alojamiento y manutención. A pesar de que en un primer momento los vecinos estuvieron conformes con esta cuantía, a día de hoy algunas comunidades de vecinos estudian, de forma privada, reclamar a Hunosa indemnizaciones conjuntas por bloque.
Los hechos
La nube tóxica generada tras el incendio declarado en el plano inclinado que une Modesta y María Luisa obligó a desalojar a más de 700 personas y a atender por intoxicaciones a 140 langreanos. El operativo de atención necesario incluyó la instalación de varios hospitales de campaña para tratar a los afectados.
Fue una mañana triste en Langreo, la del 13 de abril de 2007, en la que la buena coordinación entre los distintos efectivos que participaron en el desalojo de las calles afectadas hizo posible que no se produjesen daños humanos irreparables. De hecho, las consecuencias más graves han sido las sufridas por el propio lugar del incendio, que no ha podido ser recuperado para su utilización. Tras varios meses de intenso trabajo por parte de la Brigada Minera de Salvamento y por los técnicos de Hunosa, finalmente la hullera decidió cerrar el plano que unía el pozo María Luisa con el lavadero de Modesta, donde se produjo el incendio. Era una unión subterránea por la que se extraía el carbón. Ahora, esta labor se realiza por la caña del pozo María Luisa donde se trabaja en una nueva forma de extracción.





