
El análisis del cuento y el microrrelato, vistos desde el punto de vista personal y estético de cada uno de los autores, unido a la lectura de ejemplos ilustrativos de su obra narrativa -excepto Medrano, que acudió a la reflexión de forma directa- fue la tónica de un encuentro que en el último tramo derivó hacia el coloquio, con la refrescante participación del público. Diego Medrano defendió, durante su intervención, el carácter necesario de un género por lo que «contiene en sí mismo del mundo actual», basado en lo breve y la fragmentariedad.
Destacó su posición como «alternativa al argumento tradicional», así como su escasa repercusión comercial, bien porque las editoriales no apuestan por esta variante narrativa o porque el lector tiende a escorarse hacia formas literarias más extensas. Sobre esta conclusión, los cuatro escritores coincidieron en su disertación. Una predilección que fue vinculada por Medrano a la escasa valoración de los cuentos, a los que definió como «un placer puramente sadomasoquista, propio de una persona que quiere tener muchas vías y muchos mundos», apuntó, en una de las reflexiones destacadas de la tarde.
Como síntesis de lo hablado y comentado en el coloquio, Santori, Valle, Medrano y Pulgar revelaron la visión de «una vida que tiene forma de microrrelato» y destacaron a este último como un género «inherente a la actualidad». Su condición para representar la sociedad actual precedió a otra reflexión fundamental: la que tiene de herramienta útil en la evolución de la narrativa.
Títeres y música
El encuentro literario, celebrado dentro de una nueva sesión de Universidad Abierta, formó parte de un amplio programa de actividades culturales en el Edificio Histórico. Al mediodía, Yheppa Títeres acercó la igualdad de género a los niños con 'Dos historias llenas de poesía y buen humor'. La nota musical la pondrían después Los Trastornados, Neotic, Los Redentores y Fanga, cada uno con su particular estilo musical.





