
El campo malagueño se vestirá de gala para que el equipo anfitrión, segundo clasificado, reciba al tercero de la clasificación. Pase lo que pase hoy, uno y otro mantendrán sus puestos. Es la ventaja que tiene jugar conociendo el resultado del resto de rivales. Los locales son los más fuertes en campo propio y los visitantes el segundo más eficaz del grupo en los desplazamientos.
El encuentro está lleno de ingredientes para que se califique de espectacular, ya que, además, tanto el Málaga como el Sporting tienen el objetivo común de recuperar una plaza en Primera. De todas formas, el campo no se llenará y el aforo que se cubrirá estará en torno a los 23.000 espectadores. El Sporting tiene la ambición de ganar por primera vez en La Rosaleda en esta última época, tanto contra el primer equipo como frente a su filial.
El Sporting celebró ayer su último entrenamiento en Mareo antes de iniciar el viaje a Málaga, vía Bilbao, combinado de carretera y avión. Manuel Preciado facilitó la lista de convocados tras la sesión y, con rapidez, los futbolistas subieron al autocar.
Jugar al despiste
El técnico rojiblanco jugó al despiste esta semana. La presencia de amigos de Muñiz en las barandillas de Mareo fueron el motivo de no ensayar para la galería nada que pudiera dar pistas al rival. La alineación está clara para el entrenador montañés, que en esta ocasión prepara sorpresas, incluso para los propios jugadores.
Una de las innovaciones podría ser la continuidad de Cámara en el lateral izquierdo, tras haber sustituido a Canella ante el Nástic, en el que Luis Morán fue titular y podría repetir, por primera vez, en dos jornadas consecutivas, aunque Pedro intervino en el ensayo del sábado.
En el enganche, debido a las características del partido, una opción es repetir la experiencia de Vigo, con Míchel por delante de Matabuena e Iván Hernández, o mantener a Omar. Preciado no suele fundamentar su equipo en las alineaciones del rival, que en esta ocasión también esconde sus cartas. Muñiz podría utilizar dos delanteros, con la presencia de Peragón junto a Baha o algo más retrasado. En este caso, el sacrificado sería Apoño y se retrasaría la posición de Hidalgo, que es el jugador alrededor del que gira el juego malaguista. Es un futbolista en el que se ampara la organización del juego del equipo de Muñiz, con el que buscará rentabilizar la rapidez de Peragón y las aperturas a las bandas de Paulo Jorge y, si juega, Eliseu, dos jugadores que se caracterizan por una rapidez que preocupa al técnico rojiblanco.
El encuentro tiene el aditivo de los secretos de banquillo, que se descubrirán una hora escasa antes del partido, pero sin descartar alguna sorpresa táctica en la posición de los jugadores. De todas formas, en el momento en el que el balón empiece a rodar, el destino del partido dependerá del acierto de los protagonistas.
El Málaga afronta el encuentro con cinco puntos de ventaja sobre el Sporting, colchón que se redujo en las últimas semanas, ya que el conjunto andaluz no está en su mejor racha. Un triunfo permitiría a los malagueños dejar el ascenso con cinco aspirantes para una única plaza. Pese a que después de este encuentro faltarán nueve jornadas, con 27 puntos en juego, la diferencia y el efecto de un triunfo consolidaría de forma virtual a los malagueños. Ayer, tras los empates entre el Celta y la Real Sociedad y el Tenerife y el Elche, con la derrota del Castellón, tanto en el autocar del Sporting, ya en la Costa del Sol, como en la concentración del Málaga, hubo gritos de alegría.
Una victoria del Sporting cambiaría el panorama, dado que convertiría el abanico de opciones en dos plazas, para las que lucharían seis equipos, incluido el Málaga. La del Numancia, todos los contendientes la dan como consolidada, aunque matemáticamente le falte un paso.
Un centenar de seguidores
Un empate tampoco facultaría la escapada del Málaga, que tiene un calendario con partidos complicados, tanto en La Rosaleda como en sus desplazamientos.
Los rojiblancos llegaron al hotel de concentración en Málaga pasadas las ocho de la tarde, cuando finalizaban los partidos de sus rivales más directos en la lucha por el ascenso, lo que provocó una especial atención en los expedicionarios.
El Sporting no estará solo en el campo malagueño, ya que habrá representación de un centenar de seguidores y de dos peñas, Miluca de Gijón y Eurosporting de Valdesoto, además de representantes de otras peñas, como la de Alejandro. Medio centenar se dieron cita a la puerta del hotel de concentración, a la llegada de la expedición, pasadas las ocho y media. Hoy apoyarán a la 'roja', que es como vestirá el Sporting en La Rosaleda.
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