Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |

Local

AL AIRE
Duelo
13.04.08 -

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
LA bruja del Natahoyo acababa de hablar luengamente de uno de los símbolos mágicos por excelencia, la estrella pentagonal imprescindible en no pocos rituales. A grandes rasgos, se resume lo fundamental de su lección magistral en el hecho de demostrar que la orientación de las puntas de la estrella significan ni más ni menos la diferencia entre practicar magia blanca o magia negra, o, lo que es lo mismo, atraer al ritual influencias astrales benéficas o maléficas:

«Es la iniciación o la profanación; es Lucifer o San Gabriel; María o Lilith; la luz o la sombra...».

Sibila concluyó así la demostración de su sapiencia mágica:

«Todos los misterios de la magia, todos los sentidos de la gnosis, todas las figuras del ocultismo, todas las claves cabalísticas de la profecía se resumen en la estrella pentagonal, considerada por el maestro Paracelso como el más poderoso de todos los símbolos».

Mientras Sibila recibía los plácemes de la concurrencia, el erudito búlgaro-astur Orutra Saira fue presa fácil de las garras de la envidia cochina, sobre todo porque su reconocida erudición se transforma en ignorancia al pisar el terreno de las ciencias ocultas. Así que fraguó un plan maquiavélico en su cerebro de ratón de biblioteca: propuso a la bruja un juego consistente en hacerse mutuamente preguntas de cultura general asturiana. Aceptó. Y como al erudito se le sopone un mayor conocimiento del tema, ambos convinieron en que él abonara 50 euros por pregunta fallada, y ella sólo 10. En el sorteo del turno de salida, le tocó a Orutra formular la primera cuestión:

-¿Qué rey asturiano tuvo la infausta idea de trasladar la capital a Oviedo?

Sibila negó con la cabeza, le pasó a Orutra 10 euros, e inició su turno de preguntas:

-¿Qué animal mitológico sube al Picu Pienzu con tres patas y baja con cuatro?

Tras meditar un rato, el preguntado se deshizo de un billete de 50 euros. Mientras ella se lo guardaba sonriente, él se interesó:

-¿Qué clase de animal es ese, ho?

La bruja se limitó a pasarle otro billete de 10 mientras se aguantaba la risa. El juego, claro, concluyó en ese momento.

| Comparte esta noticia -

¿Qué es esto?

Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS