La ponencia parlamentaria encargada de la reforma del Estatuto de Autonomía volverá a reunirse mañana para definir la metodología y por dónde se inicia la modificación del texto, en el que el trato que se dará a llingua se perfila como el asunto más polémico. Desde el PSOE y el PP, sin embargo, ya han advertido de que en la reforma de la primera norma del Principado tratarán de evitar que las tensiones que surjan se trasladen a la sociedad.
Los diputados que integran esta ponencia en la Junta General del Principado empezarán a trabajar mañana sobre el informe de 400 páginas que hace más de tres semanas les entregó el Letrado Mayor de la Cámara, Alberto Arce. Los representantes de los tres grupos con representación en el Parlamento asturiano -PSOE, PP e IU- se han dispuesto desde el pasado 17 de marzo a estudiar dicho informe, que compara el Estatuto asturiano con los de otras comunidades que ya lo han reformado y en el que se incluyen también las recomendaciones del Consejo Consultivo.
En la reunión de mañana está previsto que la ponencia decida cómo se aborda la reforma del Estatuto asturiano, si por bloques o, como parece más probable, si se acomete artículo por artículo.
Según el portavoz parlamentario y coordinador general de IU, Jesús Iglesias, la ponencia puede empezar a trabajar sobre la idea de si es necesario que Estatuto de Asturias tenga un preámbulo o no y qué ideas debería incluir dicho apartado. "A partir de ahí determinaremos el mecanismo de trabajo, que podría ser artículo por artículo, expresando cada grupo cuál debe ser, según su opinión, los contenidos que debe reflejar", ha afirmado.
El presidente de los populares asturianos, Ovidio Sánchez, considera que la reforma del Estatuto "va a ser definitiva" y que el trabajo que desarrolle la ponencia no va a suscitar grandes tensiones dado que, en su opinión, "hay voluntad de acuerdo". Según el dirigente popular, "siempre hubo acuerdos y ese es el camino en el que se va a trabajar" en las cuestiones más espinosas que puede suscitar esta reforma, como la inclusión de la oficialidad del asturiano, reclamada desde Izquierda Unida.
Desde el grupo socialista, su portavoz parlamentario, Fernando Lastra, ha trasladado también su deseo de que se pueda alcanzar un acuerdo para la reforma estatutaria antes del verano. "Somos optimistas y confiamos que la calidad de los documentos con los que trabajamos y las consultas que haya que evacuar nos ayuden a tener una idea muy precisa de lo que queremos hacer: reformar el Estatuto y hacerlo seria y rigurosamente, sin trasladar tensiones a la sociedad", ha subrayado.
El tratamiento que se dará a la llingua en el nuevo Estatuto de Autonomía será uno de los principales escollos que deberán afrontar los nueve integrantes de esta comisión parlamentaria, que debe debatir también sobre el reconocimiento de la capitalidad de Oviedo. Sobre este aspecto, Iglesias ha incidido en que se trata de un "debate falso, porque nadie la cuestiona", pero que ha sido asumido por el alcalde de Oviedo, Gabino de Lorenzo, para tratar de convertirlo en "una fuente de ingresos".
En términos similares se ha pronunciado el portavoz socialista, para quien "no hay que abrir falsos debates y, menos, fuegos artificiales".
El presidente del PP considera, sin embargo, que "primero hay que introducir el concepto de capitalidad y, luego, desarrollar una ley".