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Oviedo

JOSÉ ANTONIO MARTÍNEZ LAPEÑA ARQUITECTO
«Algunos arquitectos pueden acabar prisioneros de su propio éxito»
El arquitecto, que ofreció una conferencia en Oviedo el viernes, cree que «el poder ha usado la arquitectura como medio de expresión» xxx

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«Algunos arquitectos pueden acabar prisioneros de su propio éxito»
CONFERENCIA. Martínez Lapeña ejerce desde hace 40 años en su estudio de Barcelona. / JESÚS DÍAZ
José Antonio Martínez Lapeña terminó la carrera de Arquitectura en 1968 y desde entonces no ha dejado de trabajar en el estudio que comparte con su socio y también arquitecto Elías Torres (1944). Y ha hecho de todo, desde Móra de Ebre (Hospital Comarcal en 1988) hasta viviendas de lujo en Pekín (Luxuriant City, 2005). La experiencia asiática le gustó, «pero el viaje es muy pesado» y, acostumbrado a seguir sus trabajos con regularidad y frecuencia, no ha repetido. El viernes pronunció una conferencia en el Colegio de Arquitectos, dentro del ciclo 'Espacio y tiempo. Visiones sesgadas'. Quedó «sorprendido» del elevado número de asistentes.

-Jean Nouvel gana el premio Pritzker y los periódicos le dedican páginas y páginas ¿Se habla cada vez más de arquitectura, incluso los profanos?

-Es cierto que cada vez parece que hay más interés por la arquitectura, pero no es una ciencia exacta. No hay una única arquitectura, hay visiones sobre ella. Además, casi toda la atención la concentran los arquitectos que reciben los encargos más importantes.

-Calatrava, por ejemplo. ¿Le ha dado tiempo a visitar el complejo en obras de Buenavista?

-No, aunque iré. Me han insistido mucho en que 'tengo que verlo'.

-El otro día bromeaba un compañero suyo acerca de que si a Calatrava se le hubiese ocurrido proponer algo fuera de su discurso habitual, le habrían tirado el proyecto a la cara...

-Es posible, el peligro de los arquitectos de este tipo de éxito es acabar siendo un poco prisioneros de sí mismos, de su sello, de lo que les ha dado éxito.

-¿Condenados a repetirse?

-No es exactamente lo mismo, pero es cierto que los clientes les piden que su producto sea éste un pequeño Guggueheim para unas bodegas o un auditorio blanco.

-¿Cree en ese tipo de arquitectura?

-Lo decía antes, la arquitectura no es una ciencia exacta. No hay una única arquitectura, aunque si defiendo que es una actividad dirigida esencialmente a resolver los problemas de la sociedad que requiere edificios para desarrollar su actividad.

-Entonces, ¿por qué triunfan determinadas firmas?

-Históricamente, el poder ha usado la arquitectura como medio de expresión, como imagen de su éxito. Tener un edificio de éste o aquel arquitecto famoso es una ambición que persiguen la Administración y las empresas, en pos de un éxito comercial. Ahora tiene esa variable distinta: más relación con el comercio.

-Al hablar tanto de arquitectura, ¿se ha descuidado el urbanismo?

-Para mí es una disciplina distinta. En la expansión de las ciudades pesan mucho decisiones políticas, económicas; no sólo condiciones topográficas.

-Pero ha sido y es responsabilidad de arquitectos...

-Es cierto, pero no creo que hayan sido la parte que más ha pesado, salvo, tal vez, en relación con las grandes infraestructuras. Además, el urbanismo crea más tensión social que la arquitectura.

-Las leyes de protección del litoral, ¿llegan tarde?

-Tarde no, tardísimo. De Almería a la frontera con Francia es un contínuo edificado que ha destruido el paisaje mediterráneo. En el Norte, el verde cantábrico, los árboles, la hierba dulcifica o anestesia el impacto, pero en el Mediterráneo todo lo que no es edificio es ya un secarral.

-Y en sequía. A caballo entre Tarragona y Barcelona, ¿qué le parecen las soluciones propuesta para el abastecimiento?

-Da un poco de pena porque no saben qué hacer. Es triste. Traer agua en trenes y barcos... en fin, todo ayuda, pero la solución para el abastecimiento en la zona de Levante pasa por las grandes desaladoras, pese al gasto energético.

-Tiene un proyecto en marcha en la Expo del Agua, ¿cómo va?

-El hotel no es exactamente parte de la Expo, pero, al igual que la muestra, va todo un poco retrasado. Debería estar para la inauguración, pero no sé sí estará.

-Ha hecho restauración, hoteles, viviendas... ¿cuál es su proyecto favorito?

-Siempre el último, en el que trabajo, los otros son como hijos a los que ya has perdido de vista.

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