
Areces se esforzó por quitar hierro a la decisión de Zapatero de no contar con ningún asturiano en su equipo más cercano. «Tampoco los hubo en la pasada legislatura, cuando recibimos las mayores inversiones presupuestarias de la historia», apuntó. En esta línea, incidió en que «no hace falta ser asturiano para entender lo que necesita esta región, porque hay muchos ministros que conocen bien esta tierra y se han comprometido con ella».
Fuera del análisis más localista, el presidente entiende que Zapatero apuesta por un Gobierno que mezcla «innovación y continuidad», y se mostró especialmente satisfecho con la decisión de unificar el Ministerio de Medio Ambiente y el de Medio Rural, «algo que ya está en vigor aquí y por lo que se nos criticó», pero que, a su juicio, está ofreciendo resultados satisfactorios. Asimismo, dijo estar satisfecho tanto por la continuidad de Magdalena Álvarez en Fomento -«permitirá garantizar acuerdos que nos habían hecho avanzar en la pasada legislatura de modo significativo»- como la de Mariano Fernández Bermejo al frente de Justicia. Si todo va bien, comentó, el Principado podrá asumir las competencias el próximo 1 de enero del próximo año.
Las palabras de Areces recibieron el respaldo del secretario de Organización de la FSA, Jesús Gutiérrez, que estima que el nuevo diseño del Consejo de Ministros «representa la apuesta por la igualdad, el crecimiento económico y la innovación». En clave regional, afirma que el Noroeste «seguirá siendo objetivo prioritario» en los próximos cuatro años.
En términos similares se expresó el diputado asturiano y secretario de Política Municipal del PSOE, Álvaro Cuesta, quien se mostró seguro de que el presidente ha seleccionado un equipo «muy competente» que aúna capacidad de gestión y peso político. A su juicio, resulta especialmente acertada la designación de Carme Chacón al frente de Defensa y la de Celestino Corbacho en Trabajo, «un hombre muy ligado al municipalismo y con gran experiencia en los proyectos de integración de los inmigrantes». Respecto a la falta de asturianía en el gabinete, fue claro: «Si ello supone que las inversiones sigan siendo las más altas de España por habitante, todo irá bien».
«Ineficacia»
Las críticas llegaron desde los partidos de la oposición. Especialmente los reproches se centraron en la continuidad de la titular de la cartera de Fomento. «Es una mala noticia para Asturias porque es y será la ministra de los retrasos», opinó Ovidio Sánchez, presidente del Partido Popular, que arremetió contra su «ineficacia». Por otro lado, lamentó la actitud del presidente de «colocar a amigos» como Miguel Sebastián, y aseveró que Solbes no es «ni de lejos la persona adecuada para combatir la crisis económica».
Izquierda Unida, por su parte, cree que el diseño final del Ejecutivo «deja ver la falta de peso político de la Federación Socialista Asturiana» en el seno del partido. Así lo afirma su coordinador general, Jesús Iglesias, que también se posiciona en contra de la continuidad de Magdalena Álvarez, «lo que demuestra que el presidente ha primado los intereses del partido por encima del interés general de los españoles».
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