«El pasado año Azsa logró unos beneficios de 217 millones de euros y no puede realizar ese planteamiento», afirmó Huerta. El sindicalista aseguró que las centrales «son responsables» y conocen dificultades como el coste de la energía, «pero la situación del zinc a nivel mundial es buena y, con esos costes, se lograron beneficios. Somos los primeros interesados en que continué, pero si quieren problemas, los tendrán».





