La profesora keniana Maathai Wangari, Premio Nobel de la Paz en 2004 e invitada por el Comité Olímpico Internacional (COI) para portar la llama olímpica en Dar es Salaam en nombre del movimiento feminista africano, boicoteó el evento en protesta contra lo que tildó de «significativas violaciones de los derechos humanos cometidos por las autoridades chinas, especialmente las mujeres de Tíbet». La portadora número 80 de la antorcha fue relevada.





