
Las últimas encuestas autorizadas publicadas hace 15 días predecían un regreso al poder para un tercer mandato del millonario milanés Berlusconi, de 71 años, que encabeza el nuevo Partido del Pueblo de la Libertad (PDL) aliado con Alianza Nacional (conservador) y la Liga del Norte (regionalista y populista).
Mientras Berlusconi podría obtener sin grandes dificultades la mayoría en la Cámara de Diputados, la incógnita reside en el Senado, donde, en caso de derrota, podría volver a vivirse la pesadilla de un país ingobernable, como ocurrió durante los 20 meses del gobierno de Romano Prodi. Este terminó por caer en enero al carecer de un número suficiente de senadores, lo que provocó elecciones anticipadas.
Para la cámara alta, que tiene en Italia el mismo peso que la Cámara de Diputados, la prima de mayoría se otorga al partido ganador con base en cálculos regionales y se decide en unas cuantas regiones claves.
Si los partidos más pequeños tienen buenos resultados en esas regiones, las grandes formaciones, el PDL de Berlusconi y el nuevo Partido Demócrata (PD) de Walter Veltroni, podrían perder la prima. Ambos líderes llamaron al «voto útil» para evitar una dispersión de las papeletas a lo largo de una campaña considerada muy aburrida.
Frente a Berlusconi, el ex alcalde de Roma Veltroni, de 52 años, que se presenta por primera vez a un mandato nacional, logró superar algunos de sus problemas iniciales, pero la diferencia entre ambos se estabilizó en torno a los 6 puntos, según las encuestas. El número de indecisos dos semanas antes de las elecciones era de entre el 25% y el 30%. En caso de empate en el Senado, Berlusconi debería negociar alianzas. Tal situación podría otorgar un papel importante al partido de centro-derecha UDC, de Pier Ferdinando Casini.
En estas dos jornadas, los italianos están llamados a elegir al nuevo Gobierno del país, pero también a renovar las administraciones de las regiones de Sicilia y Friuli-Venecia Julia, 8 provincias y 423 municipios.
Los italianos pueden elegir entre 32 listas, de las que quince presentan un candidato a la jefatura del Gobierno, pero sólo dos, las del progresista Partido Demócrata de Walter Veltroni y del conservador Pueblo de la Libertad de Silvio Berlusconi, se disputan la victoria en estos comicios.
En la jornada electoral de ayer Berlusconi llegó solo a su colegio electoral en Milán. Veltroni votó en Roma acompañado de su mujer, Flavia, y de sus hijas Martina y Vittoria, que aún no puede votar al faltarle unos meses para cumplir los 18 años.
En los colegios se acató con rigidez la nueva medida de dejar fuera de la cabina electoral teléfonos móviles o cámaras fotográficas para no poder demostrar a terceras personas a quién se ha votado y evitar así la compra de sufragios.





