Y es que, según confirmó el alcalde riosellano, Ramón Canal, habrá un gran holograma -con el gran panel de los bisontes incluido- que permitirá ver en tres dimensiones el interior de la cueva. Además, se añadirán imágenes en movimiento. «Se podrá ver cómo vivían las familias de aquella época», adelantó. La tecnología, usada por primera vez fuera de los laboratorios y en espacios tan grandes, será uno de los atractivos del museo, y está desarrollada por varios departamentos del CSIC y el Instituto del Carbón.





