
General Dynamics planteó el año pasado un plan de viabilidad que contemplaba el cierre de varias factorías, todas situadas en suelos urbanos, entre ellas la de La Vega, cuya producción pretendía trasladar a Trubia. La frontal oposición del comité de la planta frenó el acuerdo para fusionar ambas instalaciones. Los trabajadores de La Vega argumentaron que su carga de trabajo es del cien por cien y que sólo la ovetense, entre todas las factorías de Santa Bárbara, tiene homologaciones en balística y aeronáutica que se perderían con el traslado.
En declaraciones a Europa Press el presidente del comité de empresa de La Vega, Amador García (UGT), mostró su esperanza de que la empresa haya «meditado» y presente un plan de futuro diferente, ya que el primero contó con el «rechazo total y absoluto» de los sindicatos.





