
BACHES
Según este trabajador, desde verano del año pasado «vamos notando cómo la gente se agarra más el bolsillo y pide menos taxis». El tema es ya la comidilla en el gremio. En la cooperativa Radio Taxi Principado se atreven incluso a ponerle cifras: «Hemos perdido entre un 20 y un 25% de la clientela», apura el secretario de la agrupación, César Pérez.
«Es que cuando vienen mal dadas, lo primero que hace la gente es salir menos», razona otro taxista desde el anonimato. En la parada aledaña al edificio de Hacienda, Vicente Martínez abunda que «lo primero que empezó a bajar, y mucho, fue la noche, pero ahora ya se está extendiendo a todos los tipos de cliente»
Ahí es donde los pilotos aportan su conocimiento del ovetense medio y bajan los análisis sobre la actual desaceleración económica a pie de acera. Y es que, pasar horas y horas en compañía de perfectos desconocidos les deja una particular visión del cliente.
«Ese cliente nocturno que estamos perdiendo era el menos exigente pero también el más faltoso», describe Julio Campos. «Encima a los que trabajamos por la ciudad no nos dejan recoger a los que salen de los clubes de las afuera», lamenta Martínez. Las cooperativas tienen tan repartidos los territorios que, por ejemplo, un taxista ovetense que lleve al cliente hasta el aeropuerto está obligado a volverse de vacío para respetar la preferencia que sobre los pasajeros tienen los conductores de Avilés y alrededores.
Pero hay demandantes de taxis inasequibles a los soplos de la macroeconomía. «El azotado, el que va con prisas a todos los lados, por lo menos nos está resistiendo bien», informa Campos. «En cambio, donde más daño nos está haciendo la crisis es con aquel cliente que, en tiempos de bonanza, no dudaba en pedir el coche para hacer una carrera corta, que ahora se lo piensa más», contrasta Martínez.
Este transportista acaba de echar un vistazo a su libro de cuentas y lo tiene claro: «He retrocedido al nivel de ingresos de 1995, cuando empecé en esto». Según sus datos, actualmente un conductor necesita unas doce horas de actividad para recaudar 100 euros.
«Los que pueden, están capeando la situación echando más horas», revelan en la Cooperativa Parque Principado. Luchar contra la fatiga y alargar la jornada es una opción que gana más fuerza cada vez que el taxista llena el deposito. Desde 2007, el diesel acumula una subida del 22,5%, algo que no cambiará en breve, según la Asociación Española de Productos Petrolíferos. Según sus previsiones, las subidas serán «imparables, al menos en los próximos cinco años».





