
«De mis futbolistas lo único que puedo decir es que hicieron lo que debían. Hubo pelea, garra, orgullo y mucha intensidad; también hubo mala fortuna en alguna ocasión que era más fácil que entrara que saliera fuera, como en una que tuvo Héctor Peláez, pero por unas cosas u otras no pudo ser», abundó.
Para el técnico asturiano del Pájara la salvación «no corre peligro, pero tenemos que estar centrados por si con 45 puntos no sirve». Y es que en estos momentos en el grupo I de Segunda División hay tres equipos con 41 puntos luchando por evitar el puesto de promoción: Alcorcón, Villa Santa Brígida y Marino -que gana por diferencia de goles a ambos-, y uno que está en descenso y muy tocado: el Ourense con 38 puntos.
El Marino ha encadenado una gran racha y ahora visita al Fuenlabrada, que a once puntos de la salvación y con quince por jugarse está prácticamente con pie y medio en Tercera División. Volver a ganar lejos de Miramar es el objetivo del equipo de José Luis Quirós, que ha hecho de su campo un fortín y al que la victoria en San Isidro le ha servido para respirar aliviado pensando en mantener una temporada más la plaza en la categoría de bronce del fútbol nacional.





