
Encarna a la perfección con el papel que desempeña en el terreno de juego. Referencia ofensiva. Un atacante a la antigua usanza. Un 'nueve' nato que saca el mayor rendimiento posible a todas las situaciones de peligro. Este año lleva marcados diecisiete goles para el conjunto poleso. Cada uno con su sello personal. Y de diferentes posiciones, posturas y acciones. Los hay como los colores, para todos los gustos.
Sus cifras le han situado de lleno en la puja por el Trofeo Quini, galardón creado por EL COMERCIO en colaboración con la la Federación de Peñas Sportinguistas. «Es un orgullo y una satisfacción estar luchando por este premio que lleva el nombre de uno de los 'grandes'», declara el delantero del Siero, antes de señalar que «esto viene a corroborar un poco la temporada que estoy haciendo».
Es el segundo artillero de la categoría que acumula más tantos. Pantín se encuentra situado a seis goles del máximo goleador de Tercera, Diego Cervero, pero el atacante del conjunto poleso siempre es un firme candidato en la disputa de cualquier galardón que premie el olfato goleador. No hay que descartarle nunca.
Más de 130 goles
Sus cifras hablan por sí solas. Más de 130 goles anotados en Tercera. Varias temporadas como máximo goleador de los equipos por los que ha pasado. Y, en algunas ocasiones, de las categorías en las que ha competido. «Todo esto es el trabajo de muchos años y estoy muy contento de cómo me han ido las cosas siempre», admite Pantín.
El delantero ovetense está cuajando una gran temporada a nivel personal, pero, de forma paradójica, el Siero, su equipo, no ha cumplido con las expectativas iniciales. La crisis financiera del conjunto poleso ha influido, de forma notable, en los resultados deportivos. Y el Siero se ha quedado ubicado en tierra de nadie. Muy lejos de la fase de ascenso y rozando la parte baja de la clasificación. Por eso, Óscar Pantín confiesa que «no me están saliendo mal las cosas porque estoy en mis cifras, que son los quince o veinte goles, pero me preocupa la situación del equipo porque se habían creado grandes expectativas y ahora estamos en zona de nadie».
Pese a esto, el ovetense mantiene su confianza en el conjunto poleso, un equipo en el que ha estado durante dos etapas bien distintas. «Decidí volver porque siempre me han tratado muy bien todos y hay un gran grupo de compañeros», explica Pantín.
Su físico no se asemeja al del tradicional delantero. Un hombre de envergadura, que sirve de referencia a sus compañeros en el ataque. Pero su talento y su astucia dentro del área lo suplen con creces. Tiene remate, un buen juego de espaldas a la portería y una gran definición final en el uno contra uno. Todo ello le convierte en un jugador muy peligroso para las defensas rivales. Y un auténtico quebradero de cabeza para los entrenadores de la categoría. «Quizás no tenga la presencia física de otros delanteros, pero llevo ya muchos años jugando arriba y creo que mis cualidades van encaminadas a marcar goles», subraya el delantero del Siero.
Pese a que su equipo no atraviesa un buen momento en el aspecto económico, Pantín no quiere adelantar nada sobre su futuro y, únicamente, se limita a declarar que «vamos a esperar a que termine la temporada y después escucharé primero al Siero». Candidatos a pujar por sus servicios no le faltarán. Y menos en Tercera, una competición que le conoce mucho.





