
Los citados estudios se desarrollarán durante los dos próximos meses, aproximadamente, en 20 comercios que voluntariamente los han solicitado y el objetivo es conocer si se produce algún gasto innecesario de energía, a fin de establecer las medidas que lo corrijan. Luego, en los dos meses siguientes, pueden estar ya editadas las guías. No es lo mismo, desde el punto de vista del consumo energético, un establecimiento con abundantes equipos de calor o de frío y otro que sólo gasta energía en iluminación, de forma que los técnicos evitan las generalidades sobre el efecto del consumo energético en el pequeño comercio.
No obstante, con el objetivo de obtener una media fidedigna, la selección de los establecimientos que serán estudiados se hizo de forma que estén representadas distintas especialidades del comercio. Con las conclusiones, además de asesorar a los dueños de esas tiendas, se editará una guía de «buenas prácticas» que permita ahorrar energía al conjunto del sector.
Carmen Moreno, gerente de la Unión de Comerciantes, destacó que uno de los baremos utilizados para la declaración de la renta de los comerciantes por el sistema de módulos es la factura de consumo eléctrico, de forma que seguir las indicaciones de la Agencia de la Energía de Gijón puede suponer un ahorro importante no sólo en el recibo correspondiente, sino también en la liquidación de impuestos.
En cuanto a la futura aplicación de energías renovables, Ana Menéndez se mostró menos optimista que Dulce Gallego, ya que la presidenta de los comerciantes consideró que es una utopía, aunque haya que tender a ella, mientras que la concejala espera que con nuevas normas sobre edificación «podremos ver» cómo los comercios utilizan paneles solares para abastecerse de energía.





