El director de marketing de la empresa gallega Gaia Gestión Deportiva, José Campos, asumió ayer la portavocía de la unión temporal de empresas (UTE) en la que también están las asturianas Contratas Iglesias, Jesús Martínez Álvarez Construcciones y El Caleyo Derivados del Cemento. Y desde esa función rebatió las acusaciones de De la Rubia, que cree más bien fruto de «un calentón».
Campos empezó justificando los 15 meses de retraso que acumulan las obras del centro de talasoterapia. «Se trata de una obra faraónica, muy complejo, con los estándares de calidad de las mejores instalaciones de talaso de Europa, que se convertirá en un referente del Gijón del futuro», argumentó. El portavoz coruñés aseguró a este respecto que los problemas y retrasos habituales en la construcción de un equipamiento de estas características se agravaron al «comerle terreno al mar» en la ejecución. «Tuvimos el problema del pilotaje en la fase de cimentación y ahora tenemos un planteamiento similar para solucionar la recogida del agua marina y su devolución con unos estándares de calidad», añadió.
Precisamente esa ubicación expuesta a los embates marítimos es la que, a juicio del gestor de Gaia, es la que les plantea en este momento un ejercicio de autocrítica. «Ha sido un imprudencia dar fechas cerradas, con un centro metido en pleno mar Cantábrico. Habría que haber dado unos márgenes temporales mucho más amplios», señaló Campos.
En cualquier caso indicó que para lo que queda de trabajos -acabados, interiorismo y decoración, pintura, rotulación, definición de espacios e instalación de mobiliario- existe «un calendario de obras cerrado» que incluye la apertura en el último cuatrimestre del año y una inversión cercana a los 15 millones de euros, cinco más de los inicialmente presupuestados.
Paralelamente, también se está trabajando en otras cuestiones como el diseño del organigrama de recursos humanos, las acciones comerciales de lanzamiento del balneario y los sistemas de tarjeta y pulseras que utilizarán los futuros usuarios del balneario gijonés.
La fecha de inauguración se cerrará a finales de mes en el consejo de administración de Talasoponiente y se «consensuará» con el Ayuntamiento, dijo Campos, «para elegir el momento más interesante para dinamizar la vida turística y deportiva de la ciudad». Además, por el protocolo de estas instalaciones se calcula que serán necesarios un mínimo de «60 días de prueba de la maquinaria» del centro.
Respecto al importante desfase presupuestario de Talasoponiente, que supera el 50%, aseguró que los sobrecostes que tienen que afrontar los inversores «sí son conocidos y no se llevarán en ningún caso -ratificó- a las tarifas de los usuarios». «Tenemos un mercado potencial muy grande en Gijón y en sus áreas de influencia y queremos cubrir esa necesidad existente con servicios de gama alta y unos precios competitivos, pensando en un público masivo», remarcó.
La entrada en servicio del centro, avanzó, «será llamativa y tendrá el cariz social, político e institucional que se merece» y se hará en todas las instalaciones del complejo a la vez, sean o no gestión directa de Gescal como sucede con la clínica de fisioterapia, el restaurante y las tiendas. Antes de la inauguración, se organizarán visitas guiadas y jornadas de puertas abiertas con sistema de cita previa.
Por su parte, el concejal del PP Luis Crego opinó ayer que la alcaldesa debería rescindir el contrato con el grupo de empresas concesionarias de la construcción y explotación por 35 años del balneario en suelo portuario si, tal y como se trasluce de las manifestaciones de la hasta ahora directora, «se ha incumplido de forma flagrante el pliego contractual y el proyecto actual nada tiene que ver con lo planteado inicialmente». Crego hizo hincapié en «el fracaso estrepitoso de Felgueroso, quien ve cómo su proyecto estrella sigue sin materializarse a los nueve años de haberlo prometido electoralmente».





