EL OPERATIVO
Los efectivos adscritos a la Comisaría de Gijón reactivaron el dispositivo de control de varios establecimientos de copas y discobares de la ciudad. Todo ello en tareas de prevención y control del consumo de estupefacientes en el interior de los mismos y la incautación de posibles armas que pudieran portar clientes.
El balance de este operativo de control de la movida juvenil fue especialmente fructífero con sólo dos locales controlados. El resultado fue un elevado número de identificaciones -84- y detenciones -18-. El individuo arrestado por resistencia a agente de la autoridad fue interceptado en la estación de cercanías de Feve cuando se encontraba increpando a los usuarios.
Papelinas de cocaína
En el registro de uno de los locales fueron halladas varias papelinas de cocaína tiradas en el suelo por lo que se efectuará una propuesta de sanción para el local, al no poder determinar la procedencia individual de las mismas.
Se hallaron también dos armas blancas, dos navajas, y se efectuó un acta de intervención de hachís.
Este operativo se enmarca en el plan de actuaciones que la Comisaría de Gijón viene desarrollando para reforzar la seguridad de las noches gijonesas.
Tiene como objetivos la lucha contra el menudeo de drogas (tráfico minorista) en la ciudad, la detección de personas habituales en la comisión de hurtos en el interior de estos locales y la revisión de los más conflictivos, donde puedan originarse peleas o altercados.
Participaron agentes de la Brigada de Extranjería, de Policía Judicial, de Seguridad Ciudadana y de las unidades de intervención de la Jefatura Superior de Asturias en el exterior de los establecimientos inspeccionados y en las estaciones de autobús y de ferrocarril, con el fin de controlar e identificar en sus inmediaciones a aquellas personas que pudieran encontrarse molestando a los usuarios.
La Policía Nacional seguirá efectuando periódicamente este tipo de actuaciones con el fin primordial de prevenir los actos delictivos que se cometen durante el fin de semana en la zona de movida juvenil, también para controlar el abuso de alcohol y de sustancias estupefacientes y los efectos que el consumo de los mismos puede desencadenar, reyertas y peleas multitudinarias con resultado de lesiones y daños o destrucción de mobiliario urbano.
La última redada hasta la fecha databa de mediados de marzo. En aquella ocasión el Cuerpo Nacional de Policía identificó a 80 personas, detuvo a dos de ellas por quebrantar la Ley de Extranjería, realizó doce decomisos de hachís e incautó dos armas blancas -un machete de 60 centímetros y un cuchillo de cocina de 15 centímetros de hoja- en bares de Fomento.





