
Fue Alfonso XIII quien concedió semejante honor a la villa, un 23 de junio de 1907, en un Real Decreto que daba la distinción de ciudad -algo impensable dada la poca extensión que tenía la capital canguesa- y el tratamiento de Excelentísimo a su Ayuntamiento. En aquel entonces, quien llevaba el mando de la Casa Consistorial era el alcalde José González y Sánchez Tuñín que fue quien solicitó, a través del diputado en Cortes, Manuel Argüelles, el título y tratamiento que, de no ser por el patrimonio heredado y su tradición histórica vinculada a don Pelayo y la gesta de Covadonga serían ciertamente difíciles de justificar.
Ambos quedaban sellados en la forma de una gran lápida esculpida que, en tiempos, se colocó a las puertas del Ayuntamiento y que, más tarde, quitarían los republicanos. El año pasado, para conmemorar el centenario, el Consistorio volvía a colocar tal honor en sus paredes y lo celebraba como entonces, al compás de las notas de una banda de música.
Museos para la historia
La historia del municipio ha quedado ampliamente reflejada en los libros, pero la villa no esta exenta de lugares que relaten epopeya. Actualmente, puede visitarse el Aula de la Monarquía que hace un repaso de los reyes asturianos, y en breve quienes lo deseen podrán acercarse a la recién rehabilitada Casa Riera. Este último recinto contendrá fotografías espectaculares del patrimonio natural de Cangas de Onís -con el Puente Romano a la cabeza-, una maqueta del dolmen de Santa Cruz y un friso histórico que recoja los lugares más importantes del municipio desde un punto de vista cronológico, entre muchas otras sorpresas. El inmueble, ubicado a los pies del Puente Romano, será el Centro de Recepción de Visitantes de Cangas de Onís y se nota que el Ayuntamiento cangués ha apostado fuerte por él. La intención es ofrecer en el edificio una pequeña muestra del patrimonio histórico, artístico, paisajístico y etnográfico de Cangas de Onís y de su entorno. Quizá, dentro de unos años, sus habitaciones recuerden un nuevo hito en la historia de Cangas de Onís, el de la recuperación de la capitalidad política del Principado de Asturias.





