
El ex ministro de Defensa compareció durante cerca de dos horas y media ante el juez y se reunió durante diez minutos con familiares de las víctimas. El Yak-42 se estrelló en 2003 causando la muerte de 62 militares españoles. Según fuentes jurídicas, el ex ministro de Defensa ha declarado ante el juez que el Estado Mayor de la Defensa recibió 18 «quejas» sobre fallos en la seguridad de los vuelos contratados para el traslado de tropas antes del accidente del Yak-42 y «probablemente» una de ellas llegó al gabinete de Federico Trillo. Había, en resumen, un «malestar elocuente y alto» sobre el transporte de tropas.
Durante su declaración, Bono ha aportado datos e informes sobre el accidente, pero «sin apuntar nombres ni cargar las tintas sobre Trillo», han precisado esas mismas fuentes. El presidente del Congreso ha reconocido que abrió la investigación sobre el accidente a propuesta del presidente del Gobierno y para atender «la situación de angustia» de las familias.





