
Mercedes Cabrera, que asume como nueva responsabilidad en su departamento el área de Asuntos Sociales anteriormente adscrito al Ministerio de Trabajo, resaltó que «nuestra misión será defender políticas destinadas a promover las condiciones de igualdad en el acceso a los bienes y servicios públicos. Unas políticas -precisó- que garanticen y refuercen la cohesión de nuestra sociedad». Se trata, añadió, de mejorar «las condiciones de vida de quienes poseen menos recursos; queremos una sociedad que destierre cualquier discriminación y vamos a poner un interés muy especial en la atención a la dependencia».
Y como continuación de la gestión que ya venía desempeñando, hizo hincapié en que seguirá trabajando para mejorar el sistema educativo desde el 'máximo diálogo'. En esa línea se comprometió firmemente «en la búsqueda de un acuerdo educativo que nos permita ofrecer una educación de calidad para todos, fortalecer la Formación Profesional y combatir el abandono temprano» de los centros escolares. Subrayó que asumía su nueva cartera «con muchas ganas» y con la responsabilidad de llevar a cabo un «gran proyecto» que se sitúa en el eje central de las prioridades del nuevo Gobierno.





