C. C. S. está acusado de sendos delitos, unos de robo con violencia y otro de lesiones, por los que podría ser condenado a un total de cuatro años y medio de cárcel. Según el escrito de calificaciones de la fiscalía, el acusado habría contactado con su víctima en el establecimiento hostelero y, tras conducirlo hasta los lavabos, le habría propinado un fuerte puñetazo en la cara para apoderarse así de los 432 euros que portaba. La víctima, fruto del golpe, sufre diversas secuelas por las que tendría que ser indemnizado.





