
La semana pasada, HC presentó al Ayuntamiento dos alternativas para terminar con esta situación. Por una parte, proponían trasladar las torres a unos prados colindantes, actuación cuyo coste ascendería a 188.395 euros. Por otro lado, planteaban la posibilidad de soterrar toda la línea por debajo de las aceras que van desde la torre cercana al restaurante Casa Ovidio hasta la urbanización Los Balagares. Esta posibilidad supondría una inversión de 2,6 millones de euros. Es por ello que, para sufragar esta alternativa, el gobierno valorará vincular esta actuación al desarrollo urbanístico previsto para la zona.
No obstante, Enrique Bueno apuntó que el Ayuntamiento seguirá buscando nuevas posibilidades para solucionar este problema. De hecho, los propios vecinos comunicaron sus propuestas al concejal, que explicó que las valorará antes de mantener una nueva reunión con las partes. Bueno anunció que, de forma inmediata, solicitará una reunión con los responsables de las subestaciones y líneas de HC para trasladarles las propuestas realizadas por los vecinos y estudiar su aplicación. Mientras se decide la alternativa a seguir, el concejal de Urbanismo explicó que pedirán que se aumente la altura de las actuales torres en cuatro metros como una «solución puente».
Explotación ganadera
Los vecinos de Sindulfo y Enrique Bueno aprovecharon su encuentro de ayer para abordar otro tema importante para esta localidad, como es la situación de la explotación ganadera que opera en sus terrenos. El edil explicó a la representación vecinal el punto en el que se encuentra este conflicto, derivado de las filtraciones y vertidos de purines procedentes de la granja. Bueno explicó que el pasado 25 de marzo sus propietarios solicitaron licencia para instalar un tubo que recogiera los vertidos. Sin embargo, según apuntó el concejal, «esto no es suficiente. Necesitamos un proyecto que defina claramente cómo van a ser los trabajos». El concejal apuntó que, una vez se realicen las obras, el Ayuntamiento se dirigirá al Ministerio de Medio Ambiente para que éste emita un informe sobre la situación de la granja. En virtud de este estudio, comentó, «actuaremos en consecuencia. Que los propietarios no se confundan intentando ganar tiempo. Poner la granja en condiciones de salubridad en la línea que marca la normativa legal es un hecho irreversible», subrayó.





