
Se trata de un proyecto pionero en España, que se suma a toda una serie de actuaciones en conservación, investigación, mejora del hábitat y sensibilización para recuperar el urogallo cantábrico. Pero antes de iniciar dicha recuperación, el centro asturiano será testado por animales que «ha sido criados en cautividad». Se trata de localizar y corregir las posibles deficiencias de las instalaciones. Así como definir los protocolos de alimentación, las medidas sanitarias y de reproducción. Todo para que la llegada de los primeros ejemplares de urogallos cantábricos -«prevista para principios de 2009», según confirmó el Principado- cuente con todas la comodidades.
Entre ellas, destaca un ambiente natural alejado de los ruidos, por lo que, en principio, la visita al centro será «imposible». El Ejecutivo regional instalará un circuito de cámaras para poder seguir la evolución de los animales desde otro centro.
Las instalaciones del centro de cría cuentan con un pequeño edificio, donde se ubican los laboratorios, incubadoras, dependencias de personal y almacenes, y tres grandes módulos de reproducción, cada uno de ellos de 100 metros cuadrados y destinado a cada población genética de la especie: población oriental de la cordillera Cantábrica, occidental y del valle de Valdeón, cuya singularidad aún está por determinar científicamente. Cada unidad de reproducción cuenta con seis jaulones, dos para los machos, dos para las hembras y otros dos para los pollos unidos por un sistema de comunicación que garantizará las relaciones ordenadas entre los ejemplares. Todo el complejo está rodeado por un doble cercado para impedir el paso de personas y animales.
Fauna salvaje
Con algo más de retraso continúan las obras del centro de recuperación de la fauna salvaje del parque natural de Redes. La instalación se ubica en una zona de bosque de castaños conocida como El Castrín, entre las localidades coyanas de Rioseco y Ladines. Este equipamiento cuenta con un presupuesto de 4.512.831 euros. El 75% del presupuesto se financiará a cargo de los fondos mineros y el resto será aportado por el Principado.
En esta área ya se ha habilitado un gran claro de casi dos hectáreas de superficie en el que se construirá el edificio que albergará el «hospital» de animales.
Las obras tienen un plazo de ejecución de 18 meses, por lo que deberían concluirse a finales de 2009. Este inmueble estará construido en madera y cristal y tendrá una superficie de 4.076 metros cuadrados. En él trabajarán especialistas en la cría y recuperación de animales salvajes.





