Limitándose nuestra acción a la organización de la parte logística, quedando el grupo encargado de fidelizar los actos a los acaecidos en las fechas que ahora quedan en entredicho. He de puntualizar aquí, para las personas que no conozcan ARHCA que se trata de un grupo de recreacionistas avalado por intervenciones por toda España y de la que, a su vez, forman parte de la Asociación Napoleónica compuesta por figurantes de toda España. El acto estaba previsto para el sábado 19 de abril en las inmediaciones del muelle local y digo estaba previsto, porque tal como se desarrollaron los acontecimientos, dudamos seguir adelante con el proyecto en aras a no 'falsear' la historia. Trataré de explicarme con claridad. Apenas dimos a conocer nuestra intención saltaron varios resortes en distintas direcciones que se publicaron a bombo y platillo en los medios de comunicación. Bajo el título 'Los dos bandos de una historia' se publica un amplio reportaje en el que se cuestiona la fecha y el lugar de ese primer motín acaecido en Asturias, que nuestro grupo recreacionista sitúa en la cuesta que asciende a la Colegiata de San Juan Bautista y que fechan en el 27 de abril de 1808. Por su parte, el historiador Francisco Carantoña, a quien se deben las puntualizaciones que se hacen en el mencionado reportaje, afirma que el motín tuvo lugar el 5 de mayo y concretamente en la calle Corrida. Por lo que según su opinión deberíamos de suprimir dichos actos en aras a no falsificar la Historia.
Así las cosas, como presidente del Ateneo Jovellanos puntualizaré lo que sigue. En primer lugar, el Ateneo Jovellanos no asume la misión que sólo compete a los historiadores. Ni quita ni pone en el tema. Simplemente deja el campo abierto para que los doctores que tiene la historia se manifiesten. Y, en ese sentido, he de decir que las opiniones no son unánimes. Nosotros nos limitamos a escuchar y adoptar aquellas medidas que principalmente no 'falseen' los hechos. Por otra parte, no era nuestra intención una recreación fidedigna de un hecho concreto, ni tan siquiera de una fecha determinada. Nuestra única pretensión consistía en rememorar la participación que en la Guerra de la Independencia tuvo Asturias y más concretamente Gijón. Aproximándonos a los lugares en los que acaecieron las algaradas, en función de los lugares públicos disponibles, para no entorpecer la marcha normal de la ciudad y, también, para que pudiera participar el mayor número posible de personas. Nuestra ignorancia -que pido perdonen los historiadores- no nos llevaba más allá de la organización de un acto conmemorativo de un hecho histórico acaecido en la villa de Jovellanos. Desgraciadamente, no podemos reconstruir edificios ya inexistentes y tenemos que adaptarnos a -como ya dije- las posibilidades de una ciudad muy cambiada. El resto, es cosa de los historiadores, en cuyas manos nos ponemos. O mejor, ponemos a su disposición nuestra humilde tribuna ateneísta. Por ella -como les decía al comienzo- han pasado y pasarán cuantos historiadores de prestigio quieran hacerlo. La pequeña 'algarada' que organizamos tenía, tiene, la única pretensión de conmemorar el Bicentenario de la Guerra de la Independencia en Gijón, guerra que fue de 1808 a 1814.





