
Las componentes de ambas selecciones fueron agasajadas y recibieron elogios, pero sobre todo numerosos regalos y aplausos.
Y merecidos, porque nunca antes se habían logrado dos metales en unos nacionales por comunidades autónomas.
Así las cosas, el colectivo del deporte de la red saca pecho de su buen trabajo de cantera, en el que tiene un especial protagonismo el colegio Miguel de Cervantes, ese pequeño 'centro de alto rendimiento' que dirige la entusiasta Geles García, que pasó de la Superliga a la 'superbase'.
No vendrán los tiempos en que Gijón contaba con tres equipos en División de Honor, pero a buen seguro que esta generación dará a corto plazo un importante impulso al voleibol femenino.
Quien se mostró orgulloso de las jóvenes jugadoras fue Antonio Morales, que siguió el campeonato a pie de pista y sufrió con ellas hasta llegar el emocionado momento del podio.
Para que el éxito se repita, la territorial tiene previsto realizar un mayor número de concentraciones, a la vez que espera participar en más torneos de preparación e intensificar los entrenamientos de los periodos de vacaciones.
Todo ello no sería posible sin el esfuerzo diario de los técnicos. Podemos citar de forma especial a las entrenadoras Vanessa y Nazaret, por cuyas manos han pasado numerosas jugadoras como Sara Sarmiento y Cristina Villabrille, entre otras, que se han enfundado la camiseta de la selección absoluta.





