El titular del Juzgado de Instrucción número 6 de Murcia, Andrés Carrillo, ordenó en la tarde de ayer el ingreso en el módulo psiquiátrico de la prisión alicantina de Font Calent de Ángelo Carotenuto, una vez finalizado su interrogatorio. Fuentes de la investigación informaron de que el presunto parricida se negó a declarar y a ser reconocido por la médico forense, dirigiéndoles frases y gestos despectivos.
El Tribunal Superior de Justicia de Murcia (TSJRM) emitió un comunicado en el que señalaba que el detenido cuenta con antecedentes penales relacionados con el hecho luctuoso, mientras el delegado del Gobierno en Murcia, Ángel González, subrayó que no había una orden de alejamiento del agresor.
Coratenuto fue condenado en sentencia firme en noviembre de 2003 por maltrato y amenazas a su madre a un año de internamiento en centro psiquiátrico, pena que cumplió en la cárcel de Fon Calent del 20 de febrero de 2004 al 18 de febrero de 2005. Fue condenado de nuevo en enero de 2006 por maltrato y amenazas a su progenitora a siete meses de ingreso en un centro psiquiátrico. La sentencia incluía las prohibiciones de acercarse a su madre a menos de 300 metros y la de comunicarse con ella por cualquier medio durante un año y siete meses. Además, el condenado quedó privado del derecho a tener y portar armas durante un año.
La medida de seguridad quedó cumplida el 27 de julio de 2006 en el mismo centro psiquiátrico donde fue ingresado ayer, mientras que la prohibición de acercamiento se extinguió el 30 de agosto de 2007 y la privación del derecho a la tenencia de armas expiró el 1 de febrero de 2007.
Solidaridad
El suceso se produjo sobre las nueve de la noche del lunes. Vecinos de Santomaera avisaron al teléfono de emergencias 112 de la presencia de un hombre joven, semidesnudo, en la Plaza de la Iglesia, que llevaba consigo la cabeza de su madre. El parricida mató a la mujer en el interior del estanco que regentaba la fallecida. Según los indicios, el hombre quitó la vida a su madre con un cuchillo de grandes dimensiones y después le cortó la cabeza.
Un centenar de personas guardaron a mediodía de ayer, ante el Ayuntamiento de Santomera, cinco minutos de silencio en solidaridad con la familia de la víctima, que será enterrada al mediodía de hoy. El concejal y portavoz municipal, Víctor Manuel Martínez, resaltó que Teresa Macanás era muy conocida en el pueblo ya que vendía prensa y dirigía un estanco. En su opinión, aunque el hijo tenía problemas mentales, «no entraba en la cabeza de ningún santomerano» que pudiera ocurrir algo semejante.
Martínez aseguró que el Ayuntamiento, que ha decretado dos días de luto oficial en memoria de la víctima, prestará todo el apoyo necesario a la hija y los nietos de la fallecida. El presunto parricida tenía una hija de diez años. Su mujer se había divorciado de él.
El psiquiatra Francisco Toledo, director de la Unidad de Enfermos Mentales Agudos del Hospital Virgen de la Arrixaca, de Murcia, consideró «muy probable» que Coratenuto sufriera «un delirio, es decir, una convicción absolutamente fuera de la realidad de que algo malo está ocurriendo». Destacó también que, una vez cometido el acto violento, la reacción del enfermo puede adoptar la forma de depresión, olvido o justificación irracional.







