Esta especie de reparto discreto de quienes obtienen derecho a una felicitación es discutible, pero no tan excéntrico. 'La Reppublica' escribió: «Veltroni vence; Berlusconi triunfa» y podría haber añadido que la Liga Norte vive su mejor hora en sus feudos, Lombardía y el Veneto.
Así, la derrota del Partido Democrático (por nueve puntos en la Cámara baja y diez en el Senado, en números redondos) se atenúa con las consideraciones que hacen sus defensores: por fin hay un gran partido de centro-izquierda liberado, gracias a la tendencia al bipartidismo de que ha hecho gala el público, de las ataduras de los minipartidos borrados del mapa parlamentario.
Como Berlusconi preside una coalición (Pueblo de la Libertad en la que el segundo partido es la Alianza Nacional de Gianfranco Fini), es imposible saber qué porcentaje tendría el PD frente al berlusconismo puro y duro, el de la vieja Forza Italia. Pero sí sabemos que la Liga obtiene en el Senado el 9,3 y en la cámara baja el 8,2, con un avance impresionante y que, si se resta al total de la derecha, se confirma que el PD es el mayor partido de Italia. Lo que no le permite ganar las elecciones, desde luego, porque la evaporación de esos partidos-bisagra, de los que la democristiana UDC sobrevive mal que bien, aunque percibida como un bien por la mayoría social deja a los actores políticos tradicionales sin la posibilidad de las combinaciones de antaño. Ya no hay comunistas explícitos ni socialistas en el Parlamento, algo que habría sido inimaginable hace solo unos pocos años.
Así pues, en términos estrictamente políticos, la novedad es la emergencia lograda del PD, suponiendo que el liderazgo de Veltroni se confirme y, desde luego, el éxito de la Liga. Este último hecho es hijo, sin duda alguna, de los años difíciles que vienen (la descripción es del propio Berlusconi), de la crisis económica y la inquietud social por la inmigración descontrolada, el auge de la delincuencia y la desmoralización popular. Una derecha populista y un poquito xenófoba nada bien en el agua del miedo.





