No hubo incidentes, aunque el magistrado sí tuvo que interrumpir el juicio por un instante para mandar callar a uno de los acusados, que había dicho en voz alta que era «mentira» lo que declaraba un agente de la investigación. «Guarde cualquier insinuación sobre discrepancias con el testigo», advirtió. Y no hubo más. El juicio también deja anécdotas como la de una de las imputadas, que solicitó que hablen de ella en la prensa, pero «bien».





