En cualquier caso, las interpretaciones de los resultados del martes, en el que quedaron fuera de la carrera electoral Antonio Cueto y Santos González, los dos vicerrectores de Juan Vázquez, fueron coincidentes. Todos los sectores vieron en su temprana eliminación «una reprobación», «un voto de castigo» a la política rectoral de los últimos años. E incluso se ha llegado a valorar la abultada victoria de Gotor como una respuesta al deseo de cambio, a la alternativa al modelo de Universidad que representa Vázquez y a cuyo equipo perteneció también Paz de Andrés antes de ser destituida.
El caso de los estudiantes es más llamativo aún. Santos González, vicerrector de Estudiantes durante siete años, sólo ganó en siete mesas de alumnos, mientras Vicente Gotor lo hizo en 13. Le fallaron en todos los campus. La explicación es que cada alumno es un voto y sus representantes, todos del vicerrector, no mueven masas. La politización es otra historia.





