Álvarez señaló los efectos negativos que esta situación podrían tener sobre el futuro económico de Avilés, tanto en lo referido al desarrollo portuario como al de la Isla de la Innovación.
El concejal popular abogó por buscar una fórmula de consenso, y puso como ejemplo el proyecto presentado en su día por el equipo técnico del arquitecto madrileño Eduardo Leira, cuya solución «no era agresiva ni para Castrillón ni para Avilés».





