El delantero gaditano recibió ayer el alta médica, después de «ocho semanas en el infierno», que fueron las que se perdió, primero por una lesión que sufrió en el encuentro ante el Xerez, que se le reprodujo cuando reapareció en Ferrol.
Barral declaró que «me encuentro muy bien, estoy a tope desde la pasada semana, entrenándome con el resto de mis compañeros y en disposición de aguantar los 90 minutos», aunque esperará «la decisión del entrenador». El jugador andaluz descartó que después de recibir el alta estuviera «sólo para unos minutos».
El futbolista de San Fernando hizo sus cuentas ante el final de la competición liguera, en la que el Sporting es candidato al ascenso. Según sus cuentas, «con 68 puntos subimos». Barral considera que «cinco victorias de nueve y un empate deben ser suficientes». En este caso, valora que los cinco triunfos deben ser los partidos de El Molinón, mientras que fuera será necesario arañar un empate en los cuatro desplazamientos que tiene pendientes el conjunto rojiblanco.
El jugador sevillano expuso que la baja puntuación para los puestos de ascenso, en comparación con otras temporadas, no significa que el cambio de categoría «vaya a ser barato, sino más difícil».
Barral participará hoy en el partido de entrenamiento, que comenzará a las cinco de la tarde, en Mareo, en el que Manuel Preciado efectuará pruebas con la alineación que se enfrentará al filial hispalense.
Una opción es que Gerard tenga descanso. El catalán admite que «en los segundos tiempos tengo algunos problemas», que podrían tener alguna base en que en la pasada campaña apenas jugó, debido a una lesión de larga duración. El zaguero barcelonés asumiría su ausencia como un descanso, por cuestiones físicas.
En el caso de que Gerard salga de la alineación, lo más probable es que Iván Hernández retrase su posición al centro de la defensa, en la que, en una fase de la sesión de ayer, compartió con Neru. Por otro lado, Míchel pasará al centro del campo, con Kike Mateo en la posición de enganche. Las pruebas, esta tarde.
Por otro lado, Luis Morán se entrena con normalidad, aunque bajo un seguimiento médico, tras el amago de apendicitis que sufrió el sábado, en Málaga. El único jugador de baja es Andreu.
Preciado decidió suspender la sesión de tarde de ayer, por la intensidad y duración del entrenamiento matinal, con casi dos horas y media de actividad. El preparador montañés dirigió ensayos tácticos y técnicos, con abundancia de ejercicios con entradas por las bandas y disparos a portería. A continuación anuló la sesión vespertina.





