Aunque reconocen que existen factores que dificultan cualquier diagnóstico o proyección de su negocio, las compañías reunidas en la alianza turística Exceltur -que actúa como un 'lobby' para favorecer al sector- se apoyan en el dato de generación de empleo -donde crecen un 4,5% más que hace un año- para no mostrarse pesimistas, si bien asumen que su prueba de fuego no llegará hasta el verano, su campaña más fuerte del año. De momento, han apreciado que la crisis que ya notan un número considerable de familias ha reducido la demanda de viajes por parte de las rentas más bajas pero no ha afectado a aquellos segmentos con más capacidad de gasto.
El escenario que manejan pasa por que las llegadas de turistas extranjeros se incrementen «algo» (en torno a un 1,8% más que en 2007, hasta superar los 60 millones), si bien a costa de reducir sus desembolsos.





