En su opinión, «la senda es bastante amplia, al igual que la de Peñafrancia. Lo que ocurre es que por allí pasea mucha gente, incluidos niños». Y añade: «Lo cierto es que de todo nos quejamos y cuanto más tenemos, más pedimos. Yo me limito a transmitir las quejas. Tal vez deberían haber previsto este problema y haber habilitado un carril-bici. Pero, de momento, la solución podría ser imponer unos límites de velocidad a los ciclistas», plantea.
Lo que sí ha podido comprobar con sus propios ojos Iván Suárez son los hoyos que se acumulan en la senda del mismo parque. «El suelo, al ser de gravilla, resulta bastante inestable. Cuando llueve, sobre todo como lo ha hecho en estos últimos días, se producen pozos. Hay muchos agujeros a lo largo de la senda», explica el presidente de Viesques.
También ha podido observar que no existen papeleras en todo el Parque Fluvial, una reclamación que parece muy necesaria, dada la gran cantidad de personas que utilizan la zona verde.
Otra cuestión que reivindican los vecinos, especialmente los padres de los más pequeños, son más juegos para los niños. Además, desde hace meses se vienen quejando de la arena que han puesto para que jueguen los pequeños, a la que califican «como de obra». Los padres preferirían un suelo de goma como el que existe en otros muchos parques de Gijón. «Resultaría más higiénico y los niños no se mancharían tanto», señala Iván Suárez.
Inundaciones
Sin embargo, el presidente de la entidad vecinal asegura que no ha recibido quejas acerca de las 'inundaciones' en el Parque Fluvial. «Cuando lo estaban construyendo nos explicaron que no cambiarían el cauce del río y, de hecho, se podía apreciar perfectamente en los planos. Lógicamente, cuando llueve mucho, el río crece, pero luego vuelve a la normalidad. Yo no he recibido noticias de que se haya producido ningún desperfecto en la zona. Ningún vecino ha venido a quejarse por eso», manifiesta Suárez.
Tampoco le han notificado la necesidad de instalar agua corriente en las fuentes del parque, que según algunos vecinos no funcionan. «Lo que sí hace falta es limpiar el canal del Molín, que está muy sucio», observó.





