Tanto el Club Marítimo Astur como la asociación Barlovento tienen convocadas sendas asambleas para el próximo viernes en las que previsiblemente se debatirá la posición que se debe adoptar para rechazar el incremento de los precios, mientras que la Asociación de Usuarios del Puerto Deportivo apuesta por devolver los recibos.
Según informaron a EL COMERCIO fuentes próximas a la reunión celebrada ayer, más que una negociación hubo una exposición de motivos, por parte de la empresa gestora, que tratan de justificar la subida, pero sólo se detectó buena disposición con vistas a evitar el pago de la tasa por señalización marítima, debido a que muchas embarcaciones la tienen pagada de una vez desde el momento de su matriculación.
La polémica
La polémica surge, básicamente, porque la empresa gestora del puerto deportivo no admite los datos oficiales de la documentación de los barcos en lo que se refiere a sus dimensiones y efectuó una medición propia en función de la cual emitió los recibos por ocupación de superficie.
Algunos usuarios consideran que los datos admitidos por la Capitanía Marítima son los únicos válidos y aseguran que, además, son los que constan en el contrato que les vinculan con el puerto deportivo.
La empresa, según las fuentes informantes, defiende que los datos que figuran en los recibos pueden ser distintos a los del contrato y la documentación oficial de los barcos.
El caso es que las nuevas mediciones deparan unos resultados que, en algunos casos, obligarían a los barcos a pagar la tasa por señales marítimas todos los años, mientras que las medidas oficiales hacen, por no superar un mínimo, que hayan pagado esa tasa de una sola vez y para toda la vida útil de la embarcación.





