
La medida supone blindar las retribuciones complementarias de la plantilla municipal y «es una garantía para los trabajadores frente arbitrariedades de éste o futuros equipos de gobierno», señalaron fuentes de STAO. O lo que es lo mismo, a un trabajador que desempeñe un puesto con una serie de responsabilidades especiales y cobre un complemento por su cargo (de destino) y otro por las exigencias con las que trabaja (específico, por ejemplo de los turnos) quedará ahora protegido frente a cambios de destino o de responsabilidades.
El concejal de Personal, Agustín Iglesias Caunedo, sostuvo que el acuerdo fue fácil porque «ya estaba en el espíritu» del firmado hace dos años y «sólo es un avance en la misma dirección».
El anterior entendimiento entre los sindicatos municipales y el patrón (el Ayuntamiento) hacía fijos cada dos años los complementos, pero dejaba el específico dos niveles por debajo del de destino, siguiendo el modelo, algo confuso, que aplica la Administración regional.
El nuevo acuerdo beneficia a todos los trabajadores municipales desde el Grupo A, nivel 22, en adelante, hasta los altos cargos de la Administración local. Tras el acuerdo de la mesa general de negociación, Personal deberá aplicar y revisar los complementos del millar de empleados y funcionarios municipales.
¿Cuánto dinero supone para las arcas municipales la medida? Es difícil de cuantificar, pero las retribuciones complementarias en el Ayuntamiento son altas. Sólo en Tesorería los salarios básicos suman 96.512 euros este año y los complementos de los trabajadores del servicio, casi 128.000 euros. Y esto al margen de los complementos de productividad, 70.000 en el caso de Tesorería. Lo que deja claro la medida, es que lo que perciben ahora los trabajadores en sus puestos no se reducirá aunque mermen sus responsabilidades.
Críticas
El acuerdo no suscitó especial debate en la negociación. Agustín Iglesias Caunedo afirmó que no recordaba intervenciones en contra de la propuesta de STAO. Hay, sin embargo, voces críticas, desde los sindicatos no mayoritarios.
Críticas y dudas. «¿Por qué blindan ahora los complementos?, ¿se temen un cambio de la situación política?; no parece razonable», se pregunta un delegado sindical ajeno a la mayoría.
No hay respuesta. Para el equipo de gobierno el acuerdo es «un paso más» en la línea de anteriores entendimientos y «no tiene especial relevancia».
El mismo delegado crítico pone un ejemplo de lo contrario: «Si mañana, el interventor pide un cambio de destino a una conserjería de un colegio seguirá cobrando lo mismo y eso no tiene sentido», censura.
Claro que no parece plausible que el interventor, el secretario general del Pleno o cualquier jefe de servicio quiera dejar su puesto, tenga la oportunidad de hacerlo -no abundan los concursos de destino en e Ayuntamiento- y lo haga.
Desde la oposición sindical se señala que la medida beneficiará a los altos cargos. «No hay muchos trabajadores en los niveles bajos», señalan.
Lo cierto es que ante un hipotético relevo en la Alcaldía, el nuevo regidor podría promover a los puestos de responsabilidad a otros funcionarios, pero los actuales seguirían percibiendo el mismo dinero todos los meses.





