
La primera de las operaciones se inicia al detectar agentes de la Policía, hace meses, un incremento de la presencia de drogadictos en la travesía de la Depuradora. A su vez se produjeron denuncias vecinales ante el delegado de Relaciones Ciudadanas de la comisaría avilesina, lo que llevó a que el Grupo de Estupefacientes de la ciudad investigara un piso en el que, casualmente, había sido detenida el pasado año una pareja acusada de tráfico de drogas.
Las pesquisas de los agentes evidenciaron que, al parecer, tras su ingreso en la prisión de Villabona, la pareja cedió las llaves de la vivienda a otra pareja de amigos que habrían retomado la venta de drogas. El hecho de que el piso ya fuera conocido por sus 'clientes', y de que la pareja tenía contactos que les surtían de drogas desde Madrid y Galicia, les llevó a decidir 'contratar' los servicios de otra mujer, de 27 años, que se encargaba de viajar a ambas comunidades para aprovisionar el negocio.
Finalmente, los agentes decidieron intervenir y detuvieron a J. J. V. L., de 42 años, y a su compañera M. E. D. P., de 30, así como a la joven que ejercía de 'correo', M. A. G. M., todos ellos vecinos de Avilés y con antecedentes policiales.
En el momento de la detención, los agentes hallaron 2.156 euros en metálico, así como una pequeña cantidad de cocaína en el domicilio, ya que en ese momento se encontrarían preparando un nuevo viaje a Madrid de la joven 'contratada' para aprovisionarse de droga, según señalan desde la Jefatura Superior de Policía de Asturias.
Preservativo
La segunda operación se desarrolló de forma paralela por parte del Grupo de Estupefacientes de la comisaría. En este caso, los policías investigaron el caso de un vecino de Llaranes, de 45 años de edad y cuya identidad se corresponde con las iniciales E. J. M. A., sospechoso de introducir y distribuir cocaína en Avilés y otras partes de Asturias. Al parecer, este hombre transportaba ciertas cantidades de cocaína desde Galicia y Valladolid.
Después de proceder al seguimiento de los movimientos del sospechoso, los agentes decidieron establecer un dispositivo para su detención, que tuvo lugar el pasado martes. Al parecer, el sospechoso fue arrestado cuando regresaba a Avilés procedente de la comunidad vecina con 850 dosis de cocaína guardadas en el interior de un preservativo que a su vez llevaba oculto en el recto.
En este caso, el detenido contaba también con diversos antecedentes, entre ellos una detención también por tráfico de drogas, según informan desde la Policía Nacional.





