DIRECTOR GENERAL SAINT GOBAIN GLASS EN ESPAÑA Y PORTUGAL

-Los trabajadores muestran sus dudas sobre el futuro de la fábrica y su preocupación por la falta de inversión en investigación.
-Creo que los hechos son muy tozudos y no se puede especular. Todo el mundo puede ver el interés que tenemos por Avilés y cómo el grupo se ha volcado con la fábrica después del incendio del horno float. Una prueba de ello es que se ha puesto al servicio de Avilés material de otras ocho fábricas del grupo en Europa. El horno float producía 20.000 toneladas de vidrio cada mes y para que continúe la actividad del resto de divisiones de la fábrica hemos establecido un flujo continuo de camiones que llegan de Italia, Inglaterra, Bélgica y Portugal con vidrio. Son más de mil camiones mensuales. Todo el grupo está volcado en salvar esta situación y garantizar a nuestra clientela en España la producción.
-¿Sería posible reconstruir el horno con mayor celeridad?
-Estamos hablando de estar operativos en un plazo mínimo. Hay que tener en cuenta que construir un horno de estas características requiere un trabajo previo de ingeniería de dos años. Nosotros podemos hacerlo tan rápido en Avilés porque se ha pospuesto la reconstrucción que se iba a realizar en fechas próximas en otra fábrica en Europa. Ésta es otra muestra del interés del grupo por Avilés. Todos los directivos en España estamos orgullosos de la capacidad que el grupo está demostrando para afrontar y salvar esta situación, y de la solidaridad del resto de fábricas de Europa con la de Avilés.
-Los sindicatos apuntaban ayer que habría que realizar más inversiones para garantizar que el nuevo horno tenga mayor producción que el siniestrado.
-El horno que ya hemos comenzado a construir, después de realizar los trabajos de desescombro y cimentación necesarios, tiene la misma capacidad nominal que el anterior. Nuestra prioridad es tenerlo útil lo más pronto posible porque los costes para mantener la producción están siendo muy elevados.
-El traslado a Asia de la producción de pantallas LCD ha causado gran malestar en la fábrica y ha sido la causa principal de la concentración de ayer.
-El proceso de investigación sobre la producción de este tipo de pantallas se ha desarrollado con gran rapidez, algo que es positivo y que aconseja no ejecutar la fase preindustrial prevista en Avilés y pasar directamente a la industrial. Y está claro que la industrialización tiene que ser en Asia, donde están los productores que necesitan esta tecnología. Si el grupo consigue mantener su línea de pantallas planas, cuando avance el mercado y los productores asiáticos vean la necesidad de instalarse en Europa, está claro que la fábrica de Asturias está bien preparada para la producción. Pero esto son sólo posibilidades, la realidad actual es la que tenemos.
-Los sindicatos esperan nuevos proyectos para la línea de investigación que finaliza su actividad después del verano. ¿Tienen planes para esta división?
-Hay una serie de proyectos en cartera en los que el grupo está trabajando para convertirlos en realidad, pero de momento no se ha materializado ninguno. Todos estamos interesados en que continúe la investigación en Avilés y agradezco el papel de los sindicatos y los trabajadores. Pienso que con la concentración de ayer demuestran su voluntad de animar y empujar a la empresa para que continúe desarrollando el centro de Avilés. No obstante, quiero transmitir un mensaje de optimismo a la plantilla de Avilés, porque el grupo está demostrando con los hechos que está volcado con la fábrica.





