
Los inversores privados del balneario de Poniente son conscientes de los perjuicios económicos que los sucesivos retrasos del equipamiento están ocasionado en los arrendatarios de instalaciones del centro. Sin embargo, por estrategia de lanzamiento comercial defienden la puesta en servicio a la vez de todas las prestaciones del edificio termal. Tanto de la parte gestionada directamente por ellos como de la parte explotada por concesiones -clínica de fisioterapia, zona de restauración y cafetería y tiendas-. De acuerdo con ese planteamiento, explicó Campos, Talasoponiente solicitará en su momento una única licencia de apertura. Y eso no será en junio, sino en una fecha consensuada con el Ayuntamiento que la unión temporal de empresas sitúa ahora en el último cuatrimestre de 2008.
En cualquier caso, los responsables de la clínica Theramar -el nombre comercial de este gabinete de fisioterapeutas y masajistas- no parecen dispuestos a esperar más tiempo para empezar a rentabilizar su inversión de 900.000 euros. Entre otras cuestiones, porque ya tienen sus obras finalizadas -a expensas sólo del suministro de agua marina- y compromisos adquiridos con clientes. No en vano, ya contaban con haber podido iniciar su actividad el pasado mes de diciembre y a partir de esa fecha programaron sus expectativas de ingresos.
La clínica
El administrador de Theramar, Ramón Casado, explicó a EL COMERCIO que cuanto más se demore la apertura de la clínica más se complica la refinanciación de la deuda con los bancos y la situación de su plantilla de trabajadores, gente que está en el paro y que abandonó otros empleos para enrolarse en este proyecto empresarial. De ahí que la empresa concesionaria no descarte en este momento hacer una reclamación judicial si no obtiene garantías de que podrá abrir en junio y hacer pruebas con agua en mayo.
Al margen de este espinoso asunto, el director de marketing de Gaia agradeció ayer en nombre de las empresas concesionarias del balneario el apoyo de la alcaldesa de Gijón al proyecto tras la polémica suscitada por la renuncia de su antigua asesora de proyectos, Susana de la Rubia, como directora-gerente.
Campos también salió al paso de las graves acusaciones de la economista ovetense que han llevado al grupo municipal del PP a pedir que la Autoridad Portuaria estudie suspender la concesión administrativa por 35 años que otorgó a Talasoponiente en 2005. El gestor coruñés manifestó que, a pesar de que las obras acumulan 15 meses de demora, en ningún momento los constructores se han apartado de las condiciones del pliego de adjudicación ni del programa de servicios que les hizo ganar el concurso de El Musel.
El responsable de Gaia, que justifica los retrasos en la magnitud y complejidad de la obra, también avanzó que el centro de talasoterapia abrirá a diario de 7.30 a 23 horas y que los futuros usuarios serán controlados con un sistema de tarjetas y pulseras de presencia.





