Esta visita de inspección había sido autorizada por el Tribunal Superior de Justicia de Galicia, en un auto dictado el pasado mes de marzo, tras las reiteradas negativas de los propietarios a permitir la entrada de los técnicos de la Administración gallega. Los funcionarios de la Xunta entraron en coche en el recinto del pazo, por expreso deseo del abogado de la familia, quien exigió que los trabajos de aquéllos se lleven con discreción. El Pazo fue objeto de una tensa polémica, tras la decisión del Ayuntamiento de Sada y la propia Xunta de iniciar el expediente.





