
El temporal también afectó a la flota pesquera, registrándose importantes daños en sus aparejos, sobre todo en las artes de miño y nasas situadas a 60 metros de profundidad, lo que impidió a los pescadores salir a fanear acarreando importantes pérdidas para ellos.
Los primeros trabajos se están llevando a cabo en la parte del dique afectado, donde todavía son visibles dos grandes socavones originados por la fuerza de las olas. Los técnicos están limpiando la zona de escombros para después poder restaurar la parte de muro que falta.





