Pero después de años de espera, a los afectados no les importa esperar un poco más. Roberto Velasco, portavoz de la asociación de vecinos, dijo que «nos sentimos muy satisfechos» con la noticia. La mejor, aseguró, que podían recibir, ya que es un asunto prioritario. «Entendemos que tenía que haberla hecho el Ayuntamiento, porque ahora es el propietario de la presa. Hay una entrega hace ya varios años de la CHN al Ayuntamiento». Es la única salvedad que pone, aunque, conseguido el objetivo, aquella pasa a un segundo plano.
Señala cuál sería la siguiente prioridad, una vez anunciada la demolición y presentado el proyecto del nuevo centro de salud: el arreglo de la pasarela de Soto, que supone una carrera de obstáculos para los peatones que transitan por ella. También, un lugar donde pasar consulta de manera provisional mientras concluyen las obras.
El vicepresidente de la Asociación 'El Machón', Luciano Álvarez, sabe bien los daños que genera la presa. Aunque a él no le afectan, vive a escasos 200 metros. «El curso está desviado y el agua se va comiendo los cimientos de las casas. El muro de contención está completamente comido. Parece ser -aunque yo no las he visto- que ha producido grietas», dijo, para referirse a la «mala gestión», ya que en lugar de demoler la presa hace tiempo, «se gastaron un montón de dinero en poner una rampa para los salmones, a la que no llegan porque pasa por encima del agua».





