
Alejandra y su marido, Arturo Álvarez, tuvieron que pedir un préstamo para poder pagar los desplazamientos que permitían que su hijo fuera atendido en el Hospital Ramón y Cajal. «Mi marido trabaja en la construcción y yo, con una hija de dos años, estoy en paro», explicó Alejandra. El Principado ofrece una ayuda de 25 euros diarios para estas familias una vez que los niños reciben el alta, lo que no cubre los gastos a juicio de Alejandra. «En setiembre tuvimos que ir dos veces en diez días y estuvo ingresado hasta dos meses seguidos. Son muchos gastos», explica. APACI denuncia que otras regiones disponen de pisos en la capital para acoger a los familiares. «¿Por qué no tenemos los mismos derechos que ellos? Sólo quiero que se acuerden de nosotros», concluyó Alejandra.





