El visto bueno del Poder Judicial es el primer paso preceptivo para la renovación por otros cuatro años del actual jefe del Ministerio Fiscal, trámite que se completará en las próximas semanas con un examen de idoneidad del candidato por parte del Congreso de los Diputados y con su nombramiento por el Rey, ante quien jurará el cargo.
El pleno del Poder Judicial acordó, en sesión extraordinaria, informar al Gobierno de que Conde-Pumpido «reúne los méritos y requisitos exigidos para ser nombrado en el expresado cargo». Según la ley, el Poder Judicial debe limitarse a verificar que el candidato es un jurista de reconocido prestigio y ejerce de manera efectiva la profesión desde hace más de 15 años, las dos únicas exigencias para ocupar el puesto.
Cuando el Gobierno reciba el informe favorable del Poder Judicial deberá notificar la candidatura al Congreso, que tiene que celebrar una sesión extraordinaria de la comisión de Justicia en la que los diputados valorarán los méritos del aspirante y opinarán sobre su idoneidad para ocupar este alto cargo. El control parlamentario es la novedad del proceso de elección del fiscal general, previsto en el nuevo estatuto del Ministerio Fiscal, aprobado en octubre pasado. Las fuentes consultadas indicaron que la comparecencia se producirá casi con seguridad este mismo mes.





