
Pero la historia comenzó en aquellos tiempos de la movida que les convirtieron en iconos de la época, «tratando de emular a nuestros héroes», pues antes de ascender a la condición protagonista, está la cocina de la admiración por los otros.
«Por entonces», explica Álvaro, refiriéndose a los últimos años 70, «la música que escuchábamos era la que nos llegaba de la costa oeste norteamericana, de Inglaterra, de Australia, de Nueva Zelanda; la 'new wave'», que aquí se tradujo por 'nueva ola' y fue bandera de sus inicios.
Nombres y grupos que reconoce como inspiradores son «Eagles', 'Byrd', Bob Dylan, Van Morrison, Neil Young...»; o sea, predicados armónicos, que diferencia de otras influencias del momento, ya fueran «el pop británico o el punk».
Disfrute
A modo de sumario, entiende que si logran hacer disfrutar a quienes les siguen «es porque nosotros mismos empezamos disfrutando y continuamos haciéndolo».
Ese itinerario de tres décadas que evocarán en 'El Jardín' tiene etapas marcadas, reconoce: «Sí, primero fue la muerte de Canito (primer batería de la banda). A los tres años, la de Pedro (que había sustituido a Canito), tras la cual estuvimos dos años en dique seco Y, finalmente, la de mi hermano Enrique. Tuvimos que recuperarnos demasiadas veces de las cenizas».
A su hermano, Enrique, «lo sigo sintiendo en el escenario, y es que forma parte de algunas canciones como si fueran un libro de texto de su vida». A modo de ejemplo, señala una de esas piezas emotivas: «A tu lado».
Con todo, los manantiales de los que se surten son los que provienen «de la historia de la sensibilidad musical, en la que caben por igual el soul, el blues, el flamenco, la copla, el tango y las rancheras». El lenguaje universal del arte. De todo ello ofrecerán las esencias en 'El Jardín'.





