Los compañeros de la médica agredida, que desconocían que hubiese interpuesto una denuncia, se mostraron ayer satisfechos con la resolución judicial, la primera en Asturias que equipara la agresión a un médico con un delito de atentado. Los colegas de esta profesional explicaron ayer que «fue un proceso acumulativo. La mujer llevaba meses amenazándola. Cuando no era por una cosa era por otra. La situación era insoportable», afirmaron.
La paciente en cuestión, condenada a un año de prisión y a abonar una multa por lesiones, «siempre venía con exigencias». El día en que tuvieron lugar los hechos, la agresora pidió a la facultativa que le suscribiera dos recetas de cada uno de los medicamentos que precisaba su marido. La médica le explicó que para expedir varias recetas adicionales era necesario disponer de las prescripciones correspondientes. Fue entonces cuando «la mujer adoptó una actitud agresiva e insultante hacia el facultativo, llegando incluso a golpearle la cara, propinándole un puñetazo en la mandíbula». La agresión le provocó una contusión mandibular y cervicalgia (dolor en la zona cervical de la columna).
Una usuaria habitual del centro de salud de El Entrego relató a EL COMERCIO que la ahora condenada «solía salir de la consulta diciendo 'un día pego-y una hostia'. Al final, lo hizo». Los compañeros de la médica recordaron ayer que «cuando nos dijo que la paciente le había pegado un puñetazo nos quedamos helados. ¿No lo podíamos creer!».
Pedía recetas de champú
La agresora es una asidua del centro de salud de El Entrego. «Viene mucho y ya había tenido problemas con el médico anterior, al que también le hacía la vida imposible», señala la misma usuaria. «Venía con un montón de cartoninos de medicamentos para que se los recetara. Incluso, le llegó a pedir recetas para un champú», añadió, para reconocer seguidamente que «la pobre médica estaba amargada».
El auto del juzgado de lo penal considera que la agresora incurrió en un delito de atentado y en una falta de lesiones y le impuso una pena de un año de prisión por el delito y de un mes de multa por la falta. No obstante, la agresora no tendrá que ir a la cárcel. Ambas partes llegaron a un acuerdo mediante el cual se le aplica un año de prisión condicional, lo que evita que acabe tras las rejas.
Más protección
El fallo es el primero en tipificar como atentado una agresión. El juez asturiano tuvo en cuenta las recomendaciones que hace año y medio, a instancias del Colegio de Médicos de Asturias, emitió la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia, en las que instaba a los letrados a encuadrar como 'delito de atentado' las agresiones a profesionales de la sanidad pública, a los que eleva a la categoría de funcionarios.
Por su parte, el consejero de Salud se congratuló de la sentencia: «Es una vía jurídica que está tomando auge y que, de alguna manera, permite mejorar la protección de las personas». Ramón Quirós señaló, no obstante, que «tenemos que intentar que estas situaciones no ocurran» y puso como ejemplo el plan de prevención que elaboró el Servicio de Salud.





